Sonidos con herencia tradicional vallenata – El Espectador

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La cantante valllenata Anne Gil combina los ritmos tradicionales de sus ancestros con las melodías propias de Bogotá, hoy su ciudad.

La música ha sido parte natural en la vida de Anne Gil. Sus primeros recuerdos son los sonidos de los instrumentos vallenatos, del arcordeón en manos de expertos capaces de improvisar y en manos de estudiantes que solo tocaban sones repetitvos en la academía de su papá, el acordeonero Andrés Eliécer, «el Turco» Gil.

En su familia, casi todos son músicos. Ella desde muy pequeña canta, por lo que era normal que en cualquier momento lo hiciera, para un cumpleaños, para una parranda, en su casa o en medio de una charla «alguien de la nada sacaba una guitarra o se ponía a cantar sus canciones como fuera», asegura Anne Gil.

Como creció al lado de un acordeón lo primero que aprendió fue a cantar un vallenato. Lo tiene claro, «fue Así fue mi querer, una canción de Gustavo Gutiérrez que grabaron los hermanos Zuleta». Era lo que más cantaba y lo que sigue cantando hoy, porque con ella se siente más segura y por eso es con la primera que comienza cualquier presentación.

Contrario a lo que le pasa a muchos músicos, fue su mamá la que le dijo que se dedicara a cantar, pero como estaba decidida a vivir en Bogotá, prefirió estudiar psicología. No se arrepiente, porque ama y ejerce su profesión, y además porque al llegar a la capital fue que se dio cuenta de lo fundamental que es en su vida la música, y sobre todo el vallenato.

«En lo alto de la montaña sólo hay silencio, el viento es fresco», así como lo dice la canción que interpretan los Zuleta, a Anne Gil Bogotá la ciudad le hizo extrañar su casa, extrañar a su familia y la inspiró a escribir, «es curioso porque llegar a la ciudad fue lo que me despertó a mi esa vena y esa posibilidad un poco más sería, porque era normal en mi casa cantar, que mi hermano tocara el acordeon».

De allí nació «Mi vallenato», la primera canción de su autoría, que nació de la nostalgia de estar lejos de su familia. «Fue algo para los amigos, familiares y allegados y tuvo muy buena acogida».

Luego de esto llegó el Festival Vallenato Francisco El Hombre, en el que participó, en 2015, por Bogotá, invitada por la organización. «Es un fue un orgullo y una sorpresa para mi familia porque es muy difícil participar». Estuvo junto a su banda, compuesta por músicos de todo el país, que le ha dado una musicalidad diferente en su interpretación. Y eso se siente, en su más reciente sencillo «En la distancia», una canción inspirado en una historia de amor de dos personas que viven en dos ciudades diferentes.

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